Durante mucho tiempo, al analizar un contrato de electricidad bastaba con mirar el precio del mercado mayorista para tener una idea razonable del coste de la energía. Hoy, esa lectura empieza a quedarse corta.
En los últimos meses, los ajustes del sistema gestionados por Red Eléctrica han ganado un peso cada vez más visible en la formación del precio final, hasta el punto de convertirse en un componente determinante en muchos suministros.
Los datos disponibles lo reflejan con claridad. En enero de 2026, la repercusión de los servicios de ajuste fue de 14,64 €/MWh (16,6 % del precio final). En febrero de 2026, ascendió a 24,45 €/MWh (57,4 %).
A fecha de 1 de abril de 2026, los datos publicados en la plataforma ESIOS muestran referencias en torno a 32,57 €/MWh en servicios de ajuste, si bien este valor debe interpretarse con cautela hasta la publicación del cierre oficial mensual por parte de REE.
Cómo impacta en el precio final del kWh
La conclusión es clara: el precio final del kWh ya no se explica solo por OMIE.
En los contratos indexados, un mercado aparentemente bajo puede verse incrementado significativamente al incorporar estos costes.
En los contratos a precio fijo, el riesgo aparece cuando estos costes no están incluidos o lo están de forma parcial (habitualmente con estimaciones en torno a 18 €/MWh), generando desviaciones posteriores en factura.
Conclusión
Más que un detalle técnico, estamos ante un cambio en la forma de interpretar el mercado eléctrico. Analizar únicamente el precio base de energía ya no es suficiente, siendo necesario evaluar el coste final esperado del suministro.
Colaborys ayuda a interpretar cómo impactan los ajustes de REE y otros costes variables en el precio final de la electricidad, permitiendo tomar decisiones de contratación con una visión más completa y realista.